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Ya en el año 1888, Melipulli presentaba un desarrollo urbanístico importante, por lo que ya las cuatro Compañías de Bomberos operativas no daban a basto para cubrir los diferentes sectores de la ciudad. Es así como un día de invierno de ese mismo año un grupo de connotados y visionarios vecinos, inspirados en la imperiosa necesidad del Cuerpo de Bomberos de crear una nueva unidad de trabajo, se reúnen en los salones del Club Alemán y en conjunto con 20 voluntarios de la Segunda Compañía “Germania” fundan la QUINTA COMPAÑÍA DE BOMBEROS DE PUERTO MONTT. Ese 26 de Agosto de 1888, nace el sueño de nuestra querida “BOMBA RELONCAVI”, el cual se refleja en su primer Directorio, el fue el siguiente: - Director: Don Javier Gutiérrez
- Capitán: Don Mariano Cofré
- Teniente Primero: Don Francisco Velásquez
- Teniente Segundo: Don Jorge Oelckers
- Jefe de Máquinas: Don Cipriano Encina
- Secretario y Ayudante: Don Emilio Castro
- Tesorero: Don Federico Briede
- Junta de Vigilancia: Don Delfín Ojeda, Don Auguto Schülz, Don José Doggenweiller, Don Abel Gallardo y Don Alberto Garay.
Estos oficiales y voluntarios nos dieron la vida e inspiran día a día nuestro trabajo. Inicialmente nuestra Compañía partió con precarios elementos. Luego llegó la bomba a palanca y la primera bomba a vapor, con la cual se comenzaron a hacer grandes trabajos e historia en el Cuerpo de Bomberos. Corrían esos tiempos, cuando Don Antonio Wistuba alertaba de las emergencias a los diferentes voluntarios del Cuerpo, con el sonar de su corneta por las calles puertomontinas. Con el pasar de los años, nuestra Compañía ha sido testigo de muchos acontecimientos, como por ejemplo el Incendio de la Ciudad de Calbuco en la década del 40, como el del enorme trabajo desplegado para el terremoto del 22 de Mayo de 1960, en donde de la mano de nuestro Capitán Don José Hernández Díaz, nuestra Compañía trabajó por largas semanas en pro de reestablecer la normalidad en la comunidad de Puerto Montt. Un hito muy importante en nuestra vida fue nuestro cambio de casa, en el año 1998, en el cual dejamos nuestro querido cuartel de Chillán esquina Varas en el tradicional sector del centro, para pasar a cubrir el populoso sector de Mirasol. Es así como luego de 3 años en un cuartel provisorio, llegamos a nuestra actual casa que nos alberga cómodamente desde hace ya 7 años. Desde aquí, la Bomba “Reloncaví” de Puerto Montt, sigue y seguirá con el sueño de nuestros fundadores y voluntarios ya fallecidos, quienes lo entregaron todo por esta causa y marcaron a fuego el espíritu Quintino. Hoy renovamos nuestro compromiso con más fuerza de trabajar con “Abnegación, Constancia y Sacrificio” y no nos cabe la menor duda, que si aquellos “inmortales Quintinos del pasado” como Don Felipe Barría y Don Osvaldo Wistuba nos pasaran revista, dirían “Conforme Quinta”.
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